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Ebaristo Bustinza "Kirikiño" y su obra "Abarrak"

Por Pedromari Ojanguren Iralakoa.
Bilbao, 28 de marzo de 2001, 02:36 am

Ebaristo Bustinza, Kirikiño, nacido en Mañaria en 1866, se trasladó a vivir con su familia a Almansa (Albacete) en 1878 y se licenció en Física y Matemáticas en Madrid. En 1899 regresó a Bilbao y se relacionó con Resurrección María de Azkue, con quien trabajó en el semanario Euzkalzale. Puede ser considerado uno de los primeros periodistas en lengua vasca.

De entre su extensa obra en prosa, merece reseñarse su libro de narraciones breves, titulado Abarrak (Ramas), publicado en 1918, aunque la mayor parte de esas narraciones había ido publicándolas anteriormente en los semanarios Euskaltzale e Ibaizabal, la revista Euzkadi y el diario del mismo nombre.

En esta obra, hay una narración jocosa que creo será muy del gusto de los vascos americanos y que traslado en una traducción facilitada por unos amigos que la van a publicar próximamente.

NIEVE EN JULIO

Un hombre más callado y solitario que Txomin (1)  de Otalar no lo ha habido en ningún sitio.

Si alguna vez tenía que estar con otros compañeros, solía hacerlo muy callado, escuchando lo que decían aquellos; nadie podía saber hacia qué opinión se inclinaba, porque no movía ni un solo músculo de su cara; si no hubiera sido porque, de vez en cuando, movía los ojos de un lado a otro, cualquiera le habría tomado por una imagen de piedra, madera o cera.

Pocas veces, muy pocas veces, empezaba él a hablar; la inmensa mayoría de las ocasiones había que dirigirse a él e, incluso entonces, terminaba su respuesta con tres o cuatro palabras cortas; aún queriendo, aún haciendo lo imposible, nadie podía mantener con él una conversación larga; ¡qué hombre más seco!

Nada le alteraba. Cuando bajaba de su monte, en contadas ocasiones, pasaba junto a las cosas que suelen llamar la atención de un aldeano sin molestarse en mirarlas, como si estuviera acostumbrado a verlas todos los días. Cuando por primera vez pasó a su lado un automóvil, tocando la bocina y arrojando polvo y mal olor, no le hizo más caso que si pasara un perro. Parecía un hombre sin nervio.

Tenía una profesión adecuada a su forma de ser. Era pastor en el monte y tenía un rebaño a medias con otro propietario.

Era inútil decirle: "Txomin, deberías hacer esto o lo otro o lo de más allá, esto te viene bien, si hicieras eso ..." No hacía caso a nadie, si no a sí mismo; no había en los alrededores un hombre más libre.

Cierto día, tras andar dos o tres años por América, apareció en el pueblo Matxín Kaixku (2) , el charlatán, y el domingo por la tarde estuvo contando en la taberna, ante un montón de gente y entre mentiras y exageraciones, cosas del otro lado del mar. Txomin Otalar también estaba entre los oyentes.

Matxín Kaixku hizo grandes elogios de las tierras de América; y sobre todo, dijo que los pastores de vacas ganan muy bien, porque pocos quieren ir al páramo y la mayor parte se queda a vivir en las ciudades; y así, los caseros de Euskadi (3) , puesto que no les disgusta vivir en la soledad de aquellos amplios desiertos (4) , se enriquecen rápidamente; que hay espacios inmensos para criar ganado, lugares tan amplios como toda Euskadi, cubiertos de buenos pastos, en los que no vive nadie.

Cuando oyó todo esto, Txomin Otalar se dijo:

- Esos son los lugares que están hechos para ti; eso, ese tipo de pastoreo, es tu verdadera forma de vivir y enriquecerte. Vete a América.

Al día siguiente fue a ver a su dueño y le dijo:

- Amo, vengo a hablar con usted.

- ¡Chico!; para que tú vengas a hablar, algo ha pasado... ¿Se ha comido el lobo nuestras ovejas?

- No, están todas. ¿Me compraría usted las mías?

- Pues ¿qué ocurre?

- Me marcho.

- ¿A dónde?

- A América.

- ¿Te has vuelto loco? ¿Qué piensas? ¿Ya sabes qué es ir a América? No creas que está ahí, detrás del Amboto (5).

- Pues yo me marcho... así que busque usted un sustituto para cuidar las ovejas y dígame si me compra las mías o no.

- Si se te ha metido en la cabeza ir allá, será inútil cuanto te diga yo... aunque vinieran todos los sabios del mundo a quitarte eso de la cabeza, no conseguirían nada... así que te compraré las ovejas y vete a donde quieras.

Hicieron la compraventa y el 12 de Junio Txomin embarcó en Bilbao.

A finales de Agosto apareció otra vez Txomin en su pueblo y, callado como siempre, sin decirle a nadie por qué había regresado, fue una mañana a ver al amo.

- Le compraré de nuevo las ovejas que le vendí en Junio; si quiere, claro está.

- Estupendo. El pastor nuevo que cogí en tu lugar es un desastre... ha perdido no sé cuántas ovejas... tengo que despedirle y te pondré a ti, como antes. Pero dime, ¿fuiste a América?

- Sí.

- Pues no has estado allí mucho tiempo.

- Un día. En Buenos Aires. Salí del barco y al día siguiente partía otro para aquí y embarqué en él.

- Y eso, ¿por qué?

- Era el 10 de Julio.

- ¿Y?

- Había cantidad de nieve, como en Enero, y el frío se colaba en todos los sitios.

- Y te asustaste, ¿no?

- Pues claro, si en Julio hacía ese tiempo, ¿quién iba a aguantar en invierno?

- Has hecho bien. Aquí vivirás mejor.

Cuando unos días más tarde se corrió por todo el pueblo por qué había venido tan pronto Txomin Otalar de América, Matxín Kaixku decía, entre risotadas:

- ¡Qué tarugo! Cuando aquí es verano, allí es invierno y viceversa. ¡Qué ignorante!

- Si no lo sabía, ¿qué iba a hacer?

- Si no fuera más mudo que un pez, se lo hubiéramos dicho, pero eso le pasa, que no habla con nadie y anda como le parece y... ¡plausta!

Cuando le dijeron a Txomin lo que decía Kaixku, respondió:

- ¿Me tomáis por un niño de ocho años? ¿En un lugar invierno y en otro verano? ¿Quién ha oído nunca una burrada como esa? No me vengáis con esas tonterías, id a contárselas a vuestras abuelas, ¡simplones!

Su amo tampoco le quería sacar del error, por miedo a que se marchara de nuevo, y le reafirmó en su creencia; y en ello quedó Txomin: en que esa zona de Buenos Aires, con el frío, era mala tierra, que se cubre de nieve en Julio y, por lo tanto, ¡qué sería en invierno!.

 

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1 Es una variante popular del  nombre castellano "Domingo" el apellido "otalarra", traducido, sería "campa de árgoma".
2 "Matxín" es una variante popular de Martín; "Kaixku" posiblemente sea "el pequeño".
3 "Euskadi" es la denominación que Sabino de Arana y Goiri (1865-1903), fundador del nacionalismo vasco, dio a la entidad política vasca
 que él propugnaba. Hoy es comúnmente aceptada.
4 De hecho, ha sido muy frecuente, durante los siglos XIX y XX, la emigración vasca a América para trabajar allí de pastores.
5 Monte de 1296 mt., formado por piedras calizas y situado al Sur de Durango.


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