a la página inicial

Búsqueda avanzada

Juan Crisóstomo de Arriaga

2 de marzo de 2004, 11:22 pm

La música vasca barroca

Antes de tratar la figura de Arriaga es importante introducirse en la época musical vasca de la segunda mitad del siglo XVIII,  que antecede al nacimiento del compositor de marras.

El barroco vasco realmente no sigue la cronología europea sino que es algo más tardío. Se presenta en los organistas  que  ocupan la primera mitad  del siglo XVIII  como los maestros  de  capilla  de catedrales Juan Francés de  Iribarren (1699-1767), Joaquín de Oxinaga(1719-1789) y Sebastián  Albero (1722-1756). En la segunda mitad del siglo se crea la Real Sociedad Vascongada de los Amigos del País por el   conde de Peñaflorida y existen  varios músicos que pertenecen a éste círculo; se destacan Joseph Zailorda(1688-1799), Manuel Gamarra (1723-1791) y Juan Andrés Lombide (1745-?).

El clasicismo vasco

Siguiendo la evolución musical de la cultura occidental, Euskal Herria entra en el clasicismo en donde se pueden citar a Pedro Aranaz (1740-1820) y Joaquín Tadeo Murguía (1759-1836). También se destaca la Capilla de Aránzazu con músicos como Ibarzabal, Larrañaga, Echeberría, Eguiguren y los dos Sostoa. Estos componen conciertos, sonatas, tocatas y minués. Paralelamente a estos movimientos musicales se sigue componiendo obras religiosas. El clasicismo de corte netamente europeo se presentará con Arriaga.

El nacimiento

Juan Crisóstomo Jacobo Antonio de Arriaga y Balzola, nació en Bilbao el 27 de enero de 1806 en la calle Somera número 12. Exactamente cincuenta años atrás había nacido el célebre Wolfang Amadeo Mozart con el cual se lo compara frecuentemente al músico vasco por su precocidad, su facilidad  compositiva y genio.
Eran sus padres don Juan Simón de Arriaga y Uriézaga y Doña Rosa de Balzola y Garamendi.
El padre del compositor había sido organista de la iglesia parroquial de Berriatúa. Luego de casado se instaló como comerciante en Bilbao. El primer maestro de su hijo fue Don Juan Simón. Otro hermano, Ramón Prudencio, fue un gran virtuoso del violín y la guitarra. Eran un total de ocho hermanos.

La niñez y nada es mucho

De niño, Juan Crisóstomo asistía a los conciertos que se daban en la Sociedad Filarmónica de Bilbao.
Tenía tanta pasión por la música que a la edad de 11 años compuso una pieza que tituló Ensayo de Octeto. Se la entregó para que la juzgara a José Luis de Torres. Éste escribió en la primera página de la partitura "Nada y Mucho". Sintetizaba que la obra no valía en sí, pero que significaba mucho desde el momento que un niño de 11 años la compusiera. Esta pieza estaba compuesta por dos tiempos, el primero Andante Mosso y el segundo Polaca. Estaba escrito para dos violines, viola contrabajo, guitarra, trompa y piano. Debemos pensar que aún niño, Arriaga tenía dominio de la composición para todos estos instrumentos. El comienzo debutaba con acordes solemnes y contenía melodías expresivas y de buen gusto mientras que el segundo tiempo era una música fresca y simple con aire melódico.
No solamente componía Arriaga sino que dibujaba y en la primera página de la partitura había dibujado una escena del concierto en la casa de Torres en donde estaban representados Torres, su hija Luisa de Torres, el mismo Arriaga y el salón con personas atentas al desarrollo de la ejecución y gente conversando o distraída.

Obertura Nonetto

La segunda pieza que compuso Arraiga a los 12 años fue una obertura  para dos violines, viola, contrabajo, flauta,  dos clarinetes y dos trompas. Estaba dedicada a la Academia Filarmónica y tenía bellas melodías típicas de su facilidad compositiva. En la portada según nos informa el crítico musical José Antonio Gómez Rodríguez de la Universidad Oviedo lleva la siguiente décima:

De Orfeo La Sociedad
Armonía me inspiró
Y melodía sembró
Dulzuras en tierna edad
Hoy brota su amenidad
Y aunque lleno de rubor
Grato ofrece mi candor
A la gran "Filarmonía"
Una nueva sinfonía
Obra aún de mi temor.

Esta obertura que lleva el número 1 en su portada y que ya vemos que es la segunda composición consta de 382 compases. Es un tamaño grande de sonata para este tipo de composiciones, se denomina normalmente "Nonetto".
No es una obra fuera de serie pero su estructura es muy acabada pensando que se trata de un niño que empieza su adolescencia. Si bien no tenía estudios de armonía había captado el estilo compositivo de la época 1818 y se manejaba con soltura al momento de componer. Debemos recordar que es una obra compuesta a los doce años.
En ese mismo año muere su madre y sus hermanos Simón Joaquín, Ramón Prudencio y Luisa ya estaban casados, mientras que su hermana Felipa había hecho los votos de monja. Ésta compuso unas Cartas Filosóficas años más tarde.

La adolescencia y los esclavos felices

Impelido por los amigos comenzó a componer una ópera con el libreto de Los Esclavos Felices de Luciano Francisco Comella, la que terminó en 1820, a los 13 años. La original Ópera de Comella fue representada el 27 de noviembre de 1793 en Madrid por la compañía de Martinez con la participación como figura principal de Lorenzo Correa. La ópera de Arriaga a su vez fue estrenada en Bilbao con gran éxito y se la pidió el célebre cantante y compositor Manuel García al padre del compositor para que sea representada en París, en el Teatro Italiano.
Recibió buenas críticas de los periódicos de la época. Lo que los maravillaba era que no conociendo armonía, Arriaga pudiera componer tan agradablemente. Lamentablemente no se conserva esta ópera ya que al ser guardados en un altillo los originales, las ratas estropearon la partitura sólo pudiéndose reconstruir la obertura y hacer dos selecciones del resto.
No se sabe si se representó en París, pero el pasaje del tiempo y la destrucción de la partitura indujo a Juan de Eresal a restablecerla. Se pudieron recomponer 398 compases. La obra se divide en tres partes: Andantino pastoral, 37 compases; Allegro Assai, 277 compases y Piú mosso, 83 compases.
La instrumentación se compone de dos flautas, dos oboes, dos clarinetes en si bemol, dos fagotes, dos trompas en fa, timbales y cuerdas completas.

La primera parte se compone en Re mayor con compás de 6:8; se trata de una melodía pastoral exquisita y clara que inician las cuerdas para luego pasar a los vientos. Un cambio de tempo anuncia la segunda parte que trae dos temas desarrollados con una transición. No pretendemos analizar la totalidad de la obra solamente recogemos lo dicho por Gómez Rodríguez:

"Por su aparente simplicidad, nos encontramos ante una obra que constituye un paso importantísimo para un niño de pocos años de edad. Su perfecto acabado, la belleza de los fragmentos confiados a la cuerda y el tratamiento que Arriaga otorga a la textura, son caracteres que dan a la pieza una frescura única. Si a este añadimos las peculiaridades rítmicas de la obra, convendremos en que nos hallamos ante una composición marcada de forma instintiva e indudable para el teatro y atenta a sus fines...; no poca cosa."

Obras previas a su ida a París

En 1820 compuso un cuarteto sobre tema original con variaciones para violín que lleva el número opus 17. Al año siguiente y a la edad de quince años compuso "La húngara", un conjunto de variaciones para violín y bajo que luego transformara en cuarteto de cuerdas. También compuso un Stabat Mater que luego presentará al conservatorio de Paris para su ingreso. Juanito, como se lo llamaba familiarmente, fue alentado a ingresar a un centro de excelencia musical y el que en esos momentos representaba una meca para los músicos era el de París.

París y el conservatorio

El 26 de septiembre de 1822 Arriaga se fue a estudiar a París. Vivió en la calle Saint Honoré, en las proximidades del jardín de las Tullerías.

Ingresó al Conservatorio de París que dirigía Cherubini, teniendo como maestro a Guerin en violín, siendo Baillot el profesor titular de la enseñanza de este instrumento, en armonía François Fétis y en contrapunto a Cherubini.

François Joseph Fétis (1784-1871) que había nacido en Mons, Bélgica, fue compositor, maestro de canto, crítico teórico, director de orquesta e historiador de la música y se expresa claramente sobre su alumno en su diccionario de biografía de los músicos sobre los Tres Cuartetos: "Es imposible imaginar nada más original, más elegante o más puramente escrito. Cuando su autor los ejecutaba, provocaba la admiración de cuantos lo oían."

Fétis siguió en el Conservatorio de París durante todo el período en que estuvo Arriaga incluso se le nombró en 1827 bibliotecario, luego en 1833 fue director del Conservatorio de Bruselas.

María Luigi Carlos Zenobio Salvatore Cherubini (1760-1842), el director y maestro de contrapunto había nacido en Florencia pero la mayor parte de su vida transcurrió en París y fue director del conservatorio cuarenta años. Su obra de óperas, música eclesiástica y otras fue apreciada por Beethoven y Mendelsohn. Según se dijo, la agotadora tarea en contrapunto de Arriaga minó su salud y ayudó a conducirlo a la muerte.

Pierre Marie François de Sales Baillot (1771-1842) fue un eximio ejecutante parisino de violín que estudió el instrumento en Italia y perteneció a la Orquesta Personal del Emperador Napoleón. Fue muy elogiado por Mendelsohn y compuso nueve conciertos para violín y es muy recordado por su obra Escuela de Violín.

Quiere decir que sus profesores eran de primera línea y transmitieron al joven alumno la técnica musical. Fétis dijo sobre este punto respecto de Arriaga:

"Ses progrès tinrent du prodige; moins de trois mois lui suffirent pour acquérir une connaissance parfaite de l´harmonie; et au bout de deux années, il n´était aucune difficulté du contrepoint et de la fugue dont il en se jouait. (?) Les progrès de ce jeune artiste dans l´art de jouer le violon en furent pas moins rapides: la nature l´avait organisé pour faire bien tout ce qui est  du domaine de la musique."
(Sus progresos fueron prodigiosos, menos tres meses le bastaron para adquirir un conocimiento perfecto de la armonía, y al cabo de dos años no tenía ninguna dificultad en el contrapunto y la fuga. Los progresos de este joven músico en el arte de tocar el violín no fueron menos rápidos, la naturaleza lo había organizado para hacer bien todo lo concerniente a la música.)

Una pieza que fue rápidamente reconocida por Cherubini como muy buena, fue la pieza compuesta para graduarse que se titulaba Et vitam venturi saeculi, a ocho voces y era una pieza sacra basada en el Credo pero lamentablemente se ha perdido para siempre.

Tres cuartetos para arco

Ph. Pétit de París los tres cuartetos con el título de "1er livre de Quatuors". Se le asigna como probable fecha de composición 1823 a los diecisiete años de edad del compositor bilbotarra. La crítica musical de la época en boca de su profesor Fétis lo apreció como obras de valor sosteniendo que las mismas eran originales, elegantes y puramente escritas. Como se interpreta que el título hace referencia a futuros trabajos sobre el mismo tipo de composición, ya que se trata del tomo primero, el autor estaba resuelto a seguir cultivando el género. Lo había iniciado con un muy feliz comienzo que se considera la mayor obra de Arriaga según algunos autores. Tienen un toque íntimo y personal.

El primer cuarteto es el más equilibrado y el más complejo del conjunto.

En el Allegro inicial se yuxtaponen dos temas contrastantes, como dice Marcos Costa en su análisis de la obra musical. Cierta parte de esta pieza, el Trío, tiene un aire español.

El tercer cuarteto es quizás el menos sólido de los tres.

En líneas generales se trata de una pieza maestra que constituye el núcleo del cuerpo de las obras de Arriaga.

Sinfonía a gran orquesta en Re Menor

Parece una obra más madura y razonada que las que hasta aquí descriptas por lo que se supone compuesta entre 1824 a 1826.

Se interpretó por primera vez en 1888 y la publicó la Comisión Permanente Arriaga en 1933 con el primer y el cuarto tiempo incompletos, 170 y 30 compases respectivamente.

Al respecto podemos transcribir algunos párrafos que el comentarista José Antonio Gómez Rodríguez de la Universidad de Oviedo:

"La introducción a la misma, un Adagio (4:4) de 35 compases previos al Allegro vivace (2:4) que inicia el primer movimiento es mucho mayor que cualquiera de las introducciones de los Cuartetos. No constituye una "preparación" acústica en la órbita de la dominante previa al Allegro; no reaparece ni en todo ni en parte a lo largo del extenso primer movimiento, a diferencia de los cuartetos, el Adagio de la Sinfonía no está vinculado a la estructura del Rondó sino a las formas de la sonata.
Dicho Adagio surge de motivos al allegro vivace que sigue y gesta un motivo descendente de tres notas que unifica temáticamente a la obra. Llama nuestra atención el hecho de que en vez de introducirnos en una espléndida y radiante tonalidad de Re mayor (tan cara a nuestro compositor dicho sea de paso) a través de y  fluctuante re menor, por ejemplo el proceder de Arriaga es, curiosamente el contrario: 35 compases iniciales que giran en torno de la tónica mayor para ir a parar a la tonalidad de Re menor del Allegro vivace inicial. Eso sí, a través de diversas modulaciones: Mi menor, Fa sostenido menor, La mayor, Re menor. Si menor... El significado de su elección modal no se hace evidente hasta el último movimiento, que, escrito en la tonalidad de Re menor, finaliza en la de homónimo. La solución es perfecta: los cuatro movimientos de que consta la obra quedan enmarcados por sendas columnas cuya tonalidad, arroja luz a un conjunto de excepcional armonía.
Por otra parte, la Sinfonía ejemplifica mejor que ninguna otra obra de Arriaga el poder generativo de los materiales temáticos que el compositor utiliza. Otro ejemplo: buena parte de los que aparecen en el primer movimiento de esta obra no son más que una consecuencia lógica del desarrollo de las ideas con las que la obra se inicia (cc 1-4), ideas que posteriormente habrán de ser dilatadas, combinadas y desarrolladas".

Otras obras posteriores

Posteriormente compuso Erminia que es una escena lírica de un acto dividida en dos cuadros. También compuso Medea, un aria para soprano con acompañamiento de orquesta. Se cuentan también entre sus composiciones parisinas Tres Estudios o Caprichos Para Piano. Edipo, a su vez es una obra para tenor con acompañamiento de orquesta compuesta en este período. All´Aurora es una obra para tenor bajo y orquesta que pertenece a esta época.

Por último, se conoce la obra denominada Agar; se sospecha que esta sería la última de sus composiciones porque los dos últimos compases de la partitura original están escritos con distinta grafía que la del compositor.

La muerte

Arriaga dedicó un gran esfuerzo a la composición de sus obras así como también a la ejecución. Además, seguía las clases del Conservatorio. Esta actividad intensa y su débil naturaleza lo obligaron a guardar cama. Lo visitaban el bilbaíno Cirilo Pérez de Nenín y el profesor de piano del Conservatorio de Madrid Pedro Albeniz, que por entonces estaba en París. El 17 de enero de 1826 fallece en brazos de éste último y su cuerpo es llevado al Cementerio Norte de Montmartre y enterrado en una fosa común.

Pedro Albeniz escribió al padre del extinto compositor:

"Tuve a la satisfacción de haberme tratado con él muy cerca de seis meses y de haberle visitado hasta el día que expiró. De su enfermedad no puedo decir a usted otra cosa sino que, a mi parecer, fue una afección de pecho, que pudo tener su origen en las fatigosas tareas que llevaba en el Conservatorio en la sección de contrapunto, además de lo que él trabajaba en composiciones particulares en casa. Esta fatal pérdida no sólo ha sido para usted una gran desgracia, sino que también lo es para el arte de la música."

Su obra después de fallecido

El violín del compositor fallecido, junto con el baúl que contenía las partituras de su obra, fueron remitidas a su padre a Bilbao, que por entonces estaba en los negocios del cacao, el arroz, el azúcar, la cera y la lana. En esos momentos poseía dos barcos que hacían el trayecto entre Bilbao y Bayona. El baúl fue enviado al desván.

Transcurridos cuarenta años un sobrino nieto del compositor, Emiliano de Arriaga, rescató del olvido sus obras y recompuso lo que quedaba del cuerpo de las obras del ilustre bilbaíno.

En 1884 fueron estrenados los cuartetos y tuvieron amplia aceptación. En el centenario del nacimiento del músico se realizó en Bilbao un programa donde se interpretaron la Obertura opus 20, descubierta entre los papeles destinados a envolver, Audi Benigne, que cantaron el Orfeón Euskería y la Sociedad Coral, Erminia, Stabat Mater y la obertura de Los esclavos felices.

En Bilbao se creó la Comisión Permanente Arriaga para velar por el patrimonio del compositor.

Los registros

La firma estadounidense Decca Records editó un disco con Los Esclavos Felices y el final de Agar, interpretada por la Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigida por Jesús Arámbarri. El cuarteto estadounidense Gillet grabó los Tres Cuartetos.

En Golden, estado norteamericano de Colorado, el musicólogo Alan Podigo fundó la Arriaga Society of América para divulgar la obra de éste músico y la orquesta de la ciudad lo incorporó a su habitual repertorio.

Grabaciones actuales

En estos días se pueden adquirir los siguientes compact disc de Arriaga:

Obra Orquestal que recoge:

Sinfonía a Gran Orquesta en re

Adagio-Allegro Vivace-Presto 10´21

Andante 7´33

Minuetto: Allegro-Trío 3´41

Andante con Motto 7´45

Los Esclavos Felices 7´56

Obertura opus 1 Nonetto 7´56

Estas obras han sido grabadas por Le Concert des Nations La Capella Reial de Catalunya bajo la dirección de Jordí Savall en enero de 1994  en el palacio catalán Cardona y editada en 1995.

Cuartetos para cuerdas compuestos por:

Cuarteto Nº 1 en Re menor

Allegro 6´54

Adagio con espressione 6´19

Menuetto (Allegro) 3´10

Agagio Alegretto 7´18

Cuarteto Nº 2 en La mayor

Allegro con brío 6´14

Andante ( tema y variaciones) 5´20

Manuetto (Scherzo) 3´02

Andante ma non troppo allegro 5´08

Cuarteto Nº 3 en Mi bemol mayor

Allegro 6´06

Andantino (Pastorale) 5´48

Menuetto (Allegro) 3´34

Presto Agitato 6´20

Estas obras fueron grabadas por Rasoumovsky Quartet compuesto por Simon Standage y Pauline Scott en violines, Simon Whistler en viola Joanna Milholland en cello.

Bibliografía

Celia López Sainz, Juan Crisóstomo de Arriaga, el Mozart español, en el tomo XII de la Gran Enciclopedia Vasca dirigida por José María Martín de Retana, Bilbao, 1977.

Percy A, Scholes, Diccionario Oxford de la Música, Edhasa, Hermes, Sudamericana, Barcelona, 2da ed., 1984.

VVAA, Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco, cuerpo A, Diccionario Enciclopédico Vasco, varias entradas, en especial Arriaga y Música, Editorial Auñamendi, Estornés Lasa Hermanos. San Sebastián.

Marcos Costa, Arriaga, Cuartetos para Cuerda, folleto.

José Antonio Gómez Rodriguez, Juan Crisóstomo de Arriaga Obra Orquestal, folleto, Astrée, 1995

Fuente: Los Vascos - Euskaldunak Año III Nº 7 Agosto de 1997.

Por favor, califique esta nota
Excelente Muy buena Buena Regular Mala   
Esta nota aún no fue calificada.


Copyright © 1997-2008 Fundación Vasco Argentina Juan de Garay.
El Consultorio Histórico es un nuevo servicio de asesoramiento a cargo de Aitor Pescador y Mikel Ezkerro. A través de este espacio puede realizar consultas específicas sobre la HISTORIA DE EUSKAL HERRIA, que serán respondidas en un breve lapso en su casilla de correo.

KOSMOpolita
KOSMOpolita es una sección de Euskonews&Media -la publicación electrónica de la Sociedad de Estudios Vascos- dedicada a la presencia vasca en todo el mundo. Todos los viernes cuenta con artículos preparados por colaboradores de diversos países.

Tapa de Los Vascos-Euskaldunak N° 25
Es la publicación cuatrimestral de la Fundación Vasco Argentina Juan de Garay, que aborda temas generales de cultura vasca. Se distribuye gratuitamente entre los miembros, pero es de suscripción abierta para cualquier interesado.